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Alerta aérea en Europa: Nueva ola de amenazas de bomba obliga a desviar vuelos y evacuar pasajeros en distintos países

Un masivo despliegue de seguridad se activó este jueves en al menos ocho naciones del continente europeo tras recibir falsas alertas de atentados en aeronaves comerciales y terminales aéreas.

Máxima tensión en los cielos europeos por una cadena de alertas falsas

Una nueva y coordinada oleada de falsas amenazas de bomba sacudió este jueves la seguridad aeronáutica en Europa, afectando a más de una docena de vuelos comerciales y complejos aeroportuarios en al menos ocho países del continente, incluidos Francia, Italia, Bélgica, Polonia, Bulgaria, República Checa, Austria y Dinamarca. Esta situación obligó a activar de emergencia rigurosos protocolos de inspección, desvíos de trayectorias en pleno vuelo y la evacuación preventiva de miles de pasajeros.

El episodio se desencadenó pocas días después de que una serie de advertencias similares pusiera en alerta a los servicios de inteligencia de la región, repitiendo escenarios de alta tensión en el espacio aéreo europeo.

Desvíos de rutas, escoltas militares y operativos de artificieros

Uno de los incidentes más destacados involucró a un vuelo que cubría la ruta entre Dublín y Roma, el cual debió ser interceptado y desviado de su trayectoria sobre el espacio aéreo francés para aterrizar de emergencia en la base militar de Évreux, situada al este de París. Equipos especializados en desactivación de explosivos revisaron minuciosamente el aparato con 151 pasajeros y seis tripulantes a bordo, descartando la presencia de artefactos peligrosos.

«Se aplicaron de forma inmediata los protocolos de seguridad establecidos para garantizar la integridad de los pasajeros y de la tripulación, confirmando posteriormente que las alertas carecían de sustento real», informaron fuentes gubernamentales europeas.

En la misma línea, aerolíneas como Ryanair, Finnair y Wizz Air reportaron múltiples incidencias en rutas hacia Bulgaria, Austria, Rumanía y Polonia. En algunos casos, los aviones debieron ser escoltados por cazas militares en pleno vuelo, como ocurrió con una aeronave de Finnair en su aproximación a Roma, mientras que otras terminales, como el aeropuerto de Varsovia y Copenhague, suspendieron temporalmente operaciones en pistas específicas para facilitar el trabajo de las unidades policiales con perros rastreadores y artificieros.

Impacto operacional y tranquilidad tras las inspecciones

A pesar de la alarma generalizada y los retrasos acumulados en las conexiones internacionales, las autoridades de aviación civil de los países afectados confirmaron con el correr de las horas que ninguna de las inspecciones técnicas arrojó la presencia de materiales explosivos, calificando los avisos como falsas alarmas masivas.

Los ministerios del interior y de transporte de las naciones involucradas mantienen abiertas las investigaciones conjuntas para dar con los responsables de este nuevo sabotaje psicológico que altera la movilidad y pone a prueba los sistemas de seguridad de la Unión Europea.