El Partido Demócrata de Estados Unidos ha logrado imponerse en las elecciones de medio mandato celebradas este martes. Recuperan el control de las dos cámaras del Congreso y provocan que Donald Trump encare sus dos últimos años como presidente del país debilitado como nunca a los ojos del Partido Republicano.
Todas las proyecciones de los principales medios estadounidenses, incluidas las de la conservadora Fox News, conceden a los demócratas los 51 escaños que les dan la mayoría en la cámara alta y, con holgura, más de los 218 escaños que necesitaban para ganar la Cámara de Representantes, la cámara baja del Congreso; un escenario impensable a principios de año.
Un malherido Trump ha intentado enmarcar la derrota en la ausencia de su nombre en las papeletas, por mucho que se haya pasado las últimas semanas recorriendo el país entero, mitin tras mitin, intentando asociar su identidad a sus candidatos.
El presidente estadounidense lleva días asegurando que la derrota no afectará en lo más mínimo a su forma de gobernar y recurrirá sin pudor al veto ejecutivo para obstaculizar la ola de investigaciones que propulsará el nuevo Congreso, pero la realidad es que la noche demócrata ha sido una sucesión de victorias en estados donde el mandatario había ganado con comodidad las presidenciales de 2024.
Triunfos, además, enormemente significativos: los demócratas han ganado esta noche en su bastión de Texas por vez primera en casi 40 años merced a un voto latino que ha colocado a su primera gobernadora en el estado (también sin precedentes, a un gobernador en California en la figura de Xavier Becerra). Además, han amenazado su dominio en Florida y castigado en Carolina del Sur el legado de su aliado Lindsay Graham, al rechazar la candidatura de su hermana Darline. Han perdido las dos Carolinas, Kansas, Iowa y Ohio.
La ‘ola azul’ ha terminado de precipitarse sobre las 05.00 de esta madrugada: un cariacontecido presidente republicano de la Cámara de Representantes, el a partir de ahora saliente Mike Johnson, celebraba el legado de «uno de los Congresos más productivos de la historia de la institución».
Johnson ha esgrimido que la derrota republicana ha sido, en parte, fruto de la tradición. «En los últimos 90 años, solo en dos ocasiones un presidente en ejercicio ha logrado ganar o retener escaños para su partido durante ese primer ciclo de dos años, y existen muchas razones para ello. Es algo sumamente difícil de conseguir, y todo apunta a que, esta noche, la historia se mantendrá tal como ha sido hasta ahora», ha manifestado. Mientras tanto, la líder en la sombra del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, ha anunciado a Hakeem Jeffries como nuevo líder de la cámara.
























































