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Investigadores UDD diseñan sistema sencillo y portátil para monitorear calidad del agua en humedal de Mantagua.

Monitorear la calidad del agua es clave para conocer el estado de los ecosistemas y
detectar a tiempo posibles alteraciones, puesto que un cuerpo hídrico puede verse
limpio y, aun así, estar experimentando cambios que no son detectables a simple
vista.
Bajo esa premisa, un grupo de investigadores del Centro de Investigación en
Tecnologías para la Sociedad (C+), de la Facultad de Ingeniería de la Universidad
del Desarrollo (UDD), liderado por Sebastián Adonay, se propuso el desafío de
encontrar la forma de realizar estas mediciones de manera constante y en distintos
lugares, ya que llevar tecnología de monitoreo de aguas hasta zonas de difícil
acceso y mantenerla funcionando durante largos periodos, requiere equipos que
sean resistentes, autónomos y, sobre todo, fáciles de transportar e instalar.
Así nació la Boya Modular de Monitoreo de Calidad de Agua, proyecto que
consiste en una plataforma que permite tener sensores de medición trabajando de
manera continua y en tiempo real por períodos prolongados. Esto, gracias a que
contiene un procesador, baterías, sistema de comunicación 4G y está programada
con un sistema de ahorro de energía a medida, para garantizar que el sistema se
mantenga funcionando por el tiempo deseado.
El dispositivo fue diseñado para ser compacto y transportable. Sus componentes
electrónicos se alojan en una estructura cilíndrica instalada al interior de la boya
fabricada con una cámara de neumático revestida con lona náutica, mientras que
los sensores se ubican en una pieza sumergible. El resultado es un sistema lo
suficientemente pequeño para llevarlo dentro de una mochila.
El instrumento permite tener datos de parámetros fisicoquímicos, como temperatura,
conductividad y pH del agua, que son útiles para el estudio científico y alerta
temprana de eventos extraordinarios. Además, al ser una estructura modular
(compuesta por piezas independientes que se pueden intercambiar o combinar para
formar un sistema), posibilita el agregar sensores según requerimientos de cada
caso y cuerpo de agua. Sobre el propósito del proyecto, Adonay explica que “el
conjunto de indicadores, con mediciones distribuidas en el tiempo, permiten a los
científicos ambientales caracterizar el estado común de cada cuerpo de agua e
identificar tendencias de cambio, que pueden ser por causas humanas, para
generar planes de acción”.

Los investigadores del C+ también quisieron adecuar la tecnología de la boya a
distintos cuerpos de agua, por lo que diseñaron un artefacto con forma de
caparazón de tortuga, hecho con materiales textiles, para poder implementar el
proyecto en esteros, canales y humedales. A comienzos de septiembre se instalaron
ambas boyas por primera vez en el Humedal de Mantagua, en la comuna de
Quintero, Región de Valparaíso, y se espera tener resultados tanto de su medición
como desempeño próximamente.