Mientras la ciudad descansaba, equipos municipales y de Chilquinta intervinieron las calles Blanco, Centeno, Thompson y Errázuriz, combinando labores de poda, manejo del arbolado y mantenimiento de la infraestructura eléctrica para prevenir riesgos y posibles interrupciones del suministro.
La jornada se realizó en horario nocturno para reducir las molestias a la comunidad. Chilquinta dispuso cuadrillas especializadas para trabajar en las redes de baja y media tensión, mientras que el municipio aportó con equipos de poda y apoyo en la coordinación de los cierres de calles.
“Nos hemos coordinado durante estos meses y hemos logrado sacar estos trabajos adelante. Hacemos trabajos nocturnos para no interrumpir el funcionamiento normal de la comuna y de este sector céntrico”, destacó Ramón Mendoza del Departamento Verde Urbano y Cauces de la Municipalidad de Quilpué.
Por su parte, Rodrigo Arancibia, Ingeniero Mantenimiento Marga Marga de Chilquinta Distribución, destacó el trabajo conjunto que permitió concretar esta primera intervención y adelantó que habrá nuevas jornadas. “Esta es la primera intervención de varias que se vienen adelante, que son las que estamos teniendo continuamente con las reuniones que tenemos entre la municipalidad y Chilquinta para poder planificar estas intervenciones mayores”, señaló.
Así, ambas instituciones comienzan a concretar en terreno su plan preventivo para los meses de verano, sumando capacidades para cuidar el arbolado urbano, proteger a la comunidad y contribuir a la continuidad del suministro eléctrico.
























































