El operativo de seguridad coordinado por el Ejecutivo y Gendarmería de Chile permitió el reasentamiento de líderes de bandas criminales y delincuencia organizada en el nuevo recinto penitenciario de alta tecnología.
El Gobierno de Chile concretó durante esta jornada un masivo operativo de traslado de reclusos de alta peligrosidad hacia el nuevo Centro Penitenciario ORIX, el recinto de máxima seguridad diseñado para albergar a los principales líderes del crimen organizado y bandas transnacionales que operan en el país.
El procedimiento, liderado por el Ministerio de Justicia y Gendarmería de Chile con el resguardo de fuerzas de orden, se desplegó bajo estrictas medidas de inteligencia y logística terrestre para garantizar la transferencia segura de los internos considerados de mayor riesgo operativo e interconexión delictiva.
La puesta en marcha de las instalaciones de ORIX forma parte del plan integral de infraestructura penitenciaria impulsado por la administración del Presidente José Antonio Kast, orientada a aislar de manera efectiva a los líderes de organizaciones delictivas, cortar sus vías de comunicación con el exterior e inhibir la continuidad de operaciones ilícitas desde el interior de los penales.
Las autoridades destacaron que el recinto cuenta con tecnología de punta en inhibición de señal, control biométrico, monitoreo permanente y regímenes de reclusión reforzados, marcando un nuevo estándar en la gestión de la seguridad penitenciaria nacional y en la lucha contra la delincuencia compleja en el país.














































