El Papa León XIV fue operado con éxito este martes 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma para extirparle un nódulo pulmonar. El Sumo Pontífice, de 71 años, había llegado al centro médico a las 13.09 hora italiana para someterse a una intervención programada después de que la lesión fuera detectada durante un control médico de rutina.
Ahora, el Papa envió su primer mensaje tras la cirugía. El texto fue leído este miércoles por el cardenal Luis Antonio Tagle en la Plaza de San Pedro, durante un encuentro por los diez años de la exhortación apostólica Amoris laetitia, de Francisco. “Sin familias fuertes, el mundo no tiene futuro”, expresó.
El texto fue leído este miércoles por el cardenal Luis Antonio Tagle en la Plaza de San Pedro, durante un encuentro por los diez años de la exhortación apostólica Amoris laetitia, de Francisco.
En la homilía, el Pontífice destacó la importancia del matrimonio cristiano y la necesidad de construir relaciones basadas en el amor, la solidaridad y el respeto. “No estamos hechos para esto”, expresó al referirse a quienes viven distanciados de los demás. Además, retomó una reflexión de Francisco: “Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa ni puede ser el objetivo de un breve curso previo a la celebración del matrimonio”, según consigna Canal 26.
El llamado del Papa a fortalecer los vínculos familiares
León XIV sostuvo que la educación afectiva comienza durante la infancia y que la familia constituye el primer espacio para aprender a relacionarse con los demás.
También pidió acompañar a las parejas jóvenes, los padres y los adultos mayores, especialmente cuando atraviesan dificultades. “Por muy herida que esté la familia, siempre puede crecer empezando por el amor”, recordó.
La importancia de la oración en familia
El Papa lamentó que en muchos hogares se haya perdido la costumbre de rezar juntos y alentó a recuperar esas prácticas para fortalecer los vínculos. “La oración común y los sacramentos desempeñan un papel muy importante en la vida familiar”, sostuvo.
Finalmente, vinculó el amor familiar con “el respeto por la vida, desde la concepción hasta la muerte natural” y pidió que los hogares sean espacios de fe, comprensión y solidaridad, libres de violencia y división.
























































