La tensión contenida en los terrenos de la Toma Yevide tendrá que esperar 24 horas más para su desenlace. En una decisión de última hora que cruza la contingencia climática con el luto institucional, las autoridades provinciales confirmaron que el masivo operativo de desalojo —programado originalmente para la mañana de este miércoles— ha sido reprogramado formalmente para este jueves 8 de octubre de 2026.
La determinación fue ratificada por el Delegado Presidencial Provincial, Sebastián Caldera, tras una exhaustiva evaluación de los comités de seguridad. Dos factores de fuerza mayor terminaron por torcer el cronograma original: las proyecciones de un sistema frontal que amenaza con descargar lluvias sobre el Valle del Aconcagua y el duelo oficial de tres días que hoy constriñe a Carabineros de Chile tras la pérdida de tres de sus efectivos.
Desplegar cientos de efectivos policiales, maquinaria pesada y funcionarios gubernamentales bajo la lluvia —y con una institución policial a media asta— tornaba el escenario impracticable y políticamente inviable.
El factor humano: Albergues listos ante la inminente demolición
Mientras las familias que aún permanecen en el predio terminan de embalar sus pertenencias contrarreloj, la Municipalidad de San Felipe activó su red de emergencia social. El objetivo es evitar que la desocupación forzosa derive en una crisis humanitaria a la intemperie.
























































