La vicepresidenta de Azul Azul se refirió a las críticas expuestas por las autoridades de la casa de estudios respecto al uso de la marca y la vestimenta del equipo, asegurando que el club mantiene toda la disposición para perfeccionar el acuerdo vigente entre ambas instituciones
Un nuevo capítulo en la relación entre la concesionaria Azul Azul y la Universidad de Chile se abrió luego de las acusaciones de la casa de estudios sobre eventuales incumplimientos en el convenio que las vincula. Ante este escenario, la vicepresidenta de la administradora, Cecilia Pérez, abordó la controversia señalando la disposición de la dirigencia para revisar los puntos en conflicto y alcanzar acuerdos que beneficien a ambas partes.
Las tensiones surgieron a raíz de cuestionamientos institucionales vinculados al uso de los símbolos representativos y la indumentaria utilizada por los planteles del club deportivo. Frente a estas observaciones, la directiva del cuadro universitario enfatizó que la intención de la concesionaria es trabajar de manera colaborativa con la rectoría para actualizar y mejorar las condiciones del acuerdo marco.
Pérez remarcó que la prioridad de la dirigencia es mantener un diálogo fluido y constructivo con la universidad, con el objetivo de resguardar el valor patrimonial de la marca y asegurar el cumplimiento de los estándares fijados en la alianza estratégica. Desde el club se espera avanzar en mesas de trabajo conjuntas para destrabar las discrepancias expuestas públicamente durante las últimas jornadas.














































