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Agricultura y juntas de vigilancia del Aconcagua abordan desafíos para fortalecer la seguridad hídrica.

El Seremi de Agricultura de Valparaíso y la Comisión Nacional de Riego
(CNR) sostuvieron reuniones con las juntas de vigilancia de la primera,
segunda y tercera sección del río Aconcagua, con el objetivo de conocer sus
principales necesidades y proyecciones de trabajo e inversión a corto,
mediano y largo plazo.
Con el propósito de fortalecer la coordinación con las organizaciones de usuarios
de agua, el Ministerio de Agricultura, a través de la Seremi de Agricultura y la
Comisión Nacional de Riego (CNR) Valparaíso, desarrolló una serie de reuniones
con las juntas de vigilancia de la primera, segunda y tercera sección del río
Aconcagua.
Los encuentros, encabezados por el seremi de Agricultura, Nicolás Prado,
permitieron abordar las principales dificultades que enfrentan los regantes en la
administración y distribución del recurso hídrico, además de identificar sus
necesidades y prioridades de inversión.
“Nos reunimos con las tres juntas de vigilancia del río Aconcagua para conocer
sus principales dificultades, necesidades y proyecciones de trabajo e inversión a
corto, mediano y largo plazo. Queremos que los esfuerzos que realizan los
regantes vayan de la mano con lo que estamos haciendo como Estado, de manera
de avanzar conjuntamente en soluciones que permitan fortalecer la seguridad
hídrica del valle”, señaló el seremi Nicolás Prado.
Durante las reuniones se abordaron materias relacionadas con la gestión de las
organizaciones de usuarios de agua, la regularización de los derechos de
aprovechamiento y la necesidad de impulsar proyectos que permitan mejorar la
conducción, acumulación y distribución del recurso hídrico.

Asimismo, se destacó la importancia de fortalecer los acuerdos entre las distintas
secciones del río, aprovechando los períodos de mayor disponibilidad de agua
para anticiparse a futuros escenarios de escasez.
Obras de acumulación y proyección de largo plazo
Uno de los principales planteamientos compartidos por las tres juntas de vigilancia
fue la necesidad de avanzar en obras de acumulación, que permitan entregar
mayor certeza de riego a los agricultores.
“Una de las principales necesidades que plantearon las tres secciones es contar
con obras de acumulación que entreguen mayor certeza de riego a largo plazo. Es
fundamental asegurar primero la disponibilidad del recurso, porque de poco sirve
avanzar en sistemas de riego más eficientes si no contamos con agua. El desafío
es trabajar en soluciones de acumulación y, a partir de ello, apoyar a los
agricultores para que puedan utilizarla de manera cada vez más eficiente”, sostuvo
la autoridad.
Las reuniones permitieron identificar prioridades comunes y fortalecer la
coordinación entre los servicios del Ministerio de Agricultura y las organizaciones
de regantes, con miras a orientar futuras iniciativas que contribuyan a una gestión
más eficiente del agua.