La cifra de víctimas fatales en Nepal tras el colapso hídrico subió a 669, mientras equipos de auxilio intentan rescatar a cientos atrapados en túneles
El escenario tras la devastadora riada que afectó a la cuenca del río Bhote Koshi escaló a proporciones críticas. Las autoridades locales confirmaron que los cadáveres recuperados ascendieron a 669 personas en suelo nepalí, cifra que combinada con los reportes del territorio limítrofe del Tíbet eleva la cifra global a 676 víctimas fatales.
Paralelamente, las tareas de rescate se desarrollan a contrarreloj para intentar dar con el paradero de casi 3.000 personas que continúan registradas como desaparecidas en ambos lados de la frontera.
Centenares de obreros atrapados en infraestructura hidroeléctrica
Uno de los puntos de mayor complejidad operativa se focaliza en las centrales hidroeléctricas instaladas en la zona. Organismos de socorro advirtieron que centenares de trabajadores permanecen sepultados o incomunicados en túneles anegados tras el ingreso masivo de agua y sedimento.
Frente a la gravedad del cuadro, el Gobierno de Nepal solicitó asistencia forense internacional, así como el envío urgente de equipos técnicos especializados en rescate subterráneo para intentar drenar y acceder a las galerías anegadas.
Colapso sanitario y riesgo de nuevos desbordes
Las labores de búsqueda enfrentan el obstáculo adicional del endurecimiento del lodo acumulado en las zonas bajas, complicando la remoción de escombros en los poblados destruidos.
- Saturación en recintos médicos: Las morgues locales colapsaron ante el flujo constante de restos, por lo que las autoridades iniciaron la toma de muestras de ADN para la posterior identificación de las víctimas.
- Rescate de extranjeros: Hasta el momento se ha logrado poner a salvo a 184 turistas, mientras que más de 400 visitantes extranjeros siguen sin ser ubicados.
- Alerta por segunda masa de agua: Expertos en geología y autoridades fronterizas chinas mantienen la vigilancia sobre lagos glaciares inestables, advirtiendo sobre la probabilidad de que se generen nuevas avenidas de agua en las cuencas del norte.
Las brigadas aéreas y terrestres continúan desplegadas en la franja montañosa para entregar asistencia primaria a las familias sobrevivientes que quedaron aisladas por la destrucción de puentes y carreteras.

















































