A pocas horas de haber ingresado al Complejo Penitenciario de Valparaíso para cumplir la medida cautelar de prisión preventiva, el presunto autor material de la fatal balacera del sector de Rodelillo fue atacado y apuñalado en el tórax por otros internos del recinto penitenciario. El imputado, de nacionalidad chilena, debió recibir atención médica de urgencia en el Hospital Carlos Van Buten debido a la gravedad de la lesión, manteniéndose su estado de salud bajo reserva por las autoridades.
El incidente ocurrió inmediatamente después de que el tribunal decretara su reclusión como presunto autor de dos delitos de homicidio calificado consumado y siete en grado de frustrado, correspondientes al ataque armado que el pasado 3 de junio dejó un saldo de dos jóvenes fallecidas y siete personas heridas.
Prófugo durante cuatro meses
El sujeto había sido capturado recientemente por la Policía de Investigaciones (PDI) tras permanecer cuatro meses prófugo de la justicia. Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público presentó pruebas científicas y tecnológicas clave para acreditar su participación en la balacera de Rodelillo.
Entre los elementos probatorios expuestos por la Fiscalía destacan:
- Geolocalización digital: Rastreadores de direcciones IP proporcionados por la empresa Meta que desmintieron la coartada del imputado, quien aseguraba haber extraviado su teléfono celular.
- Armamento incautado: El hallazgo de chalecos antibalas y una pistola calibre .40 al interior de su domicilio al momento del arresto.
El Juzgado de Garantía fijó un plazo de investigación de 120 días para el cierre del caso. Tras la agresión sufrida en el penal, las autoridades de Gendarmería de Chile activaron los protocolos internos correspondientes para determinar la dinámica del ataque e identificar a los reclusos responsables.
























































