Una nueva regulación impulsada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y el Ministerio del Interior busca combatir estafas telefónicas, extorsiones y delitos asociados al crimen organizado.
El Gobierno de Chile oficializó una normativa que pone fin a la venta libre y anónima de chips telefónicos en la modalidad prepago. Con esta resolución, las compañías de telecomunicaciones operantes en el país estarán obligadas por ley a verificar y asociar el RUT o pasaporte del titular a cada tarjeta SIM antes de su activación.
La medida surge en respuesta a las estadísticas del Ministerio de Seguridad Pública y las policías, que identifican el uso masivo de líneas prepago anónimas como una de las principales herramientas para la comisión de estafas, extorsiones y la coordinación operativa de redes delictivas al interior de centros de cumplimiento penitenciario y espacios públicos.
El nuevo protocolo contempla la implementación de validación biométrica o clave única al momento de adquirir una nueva línea o tarjeta SIM en el comercio formal. Asimismo, se establecerá un periodo de adecuación para que los usuarios actuales de tarjetas prepago realicen el enrolamiento digital o presencial de sus datos personales, bajo apercibimiento de la suspensión del servicio en caso de no concretar la regularización dentro del plazo dispuesto.
Las empresas de telefonía deberán coordinar con la Subtel y el Registro Civil la infraestructura tecnológica necesaria para validar las identidades en tiempo real, reforzando la trazabilidad de los números móviles en el sistema de telecomunicaciones nacional.














































