Chris Murphy desató duras críticas desde la sede del expresidente en el municipio de Palm Beach tras calificar a la colaboradora de 32 años como su «esposa sustituta».
Una severa controversia política y mediática se desató en Estados Unidos a raíz de las declaraciones del senador demócrata Chris Murphy, quien arremetió contra el entorno cercano del expresidente Donald Trump al referirse a su asistente personal, Natalie Harp, como su «esposa sustituta». Los dichos del legislador generaron un rotundo rechazo en el equipo de campaña republicano, con base en el municipio y comuna de Palm Beach, en el estado de Florida.
Harp, una comunicadora de 32 años con trayectoria previa en la cadena One America News, cumple un rol clave en el círculo de hierro del magnate en la propiedad de Mar-a-Lago. Sus labores diarias abarcan la gestión directa de las plataformas digitales del exmandatario, la cobertura de sus itinerarios y el suministro constante de información de prensa en tiempo real, manteniéndose junto a él de forma permanente durante sus traslados y apariciones públicas.
La reacción del comando de Trump en Palm Beach no se hizo esperar, tildando los comentarios de Murphy como un ataque «profundamente misógino», «difamatorio» y carente de ética profesional. Voceros de la campaña manifestaron que la alusión intenta menoscabar el desempeño técnico y laboral de las mujeres dentro del equipo republicano, exigiendo al representante del estado de Connecticut una rectificación inmediata de sus palabras.
El episodio expone la alta beligerancia verbal que domina la carrera por la Casa Blanca, situando el foco sobre la dinámica interna de trabajo del exjefe de Estado en Florida. Hasta el momento, el senador demócrata no ha ofrecido disculpas públicas, sosteniendo que sus palabras apuntaban a graficar el inusual nivel de dependencia informativa y logística que el candidato mantiene con su staff de confianza.












































