La magnitud de la emergencia llevó al Ejecutivo a declarar el estado de catástrofe para movilizar de forma inmediata recursos de rescate, asistencia médica y reconstrucción en las zonas más golpeadas del occidente y centro del país.

A 111 se elevó el número de víctimas mortales confirmadas tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes a Colombia. Ante la gravedad de los daños, el colapso de infraestructuras y la alta cantidad de personas damnificadas, el Gobierno colombiano declaró el estado de Desastre Nacional para agilizar el despliegue de ayuda e intervenir de emergencia en los puntos más críticos.
El epicentro, localizado en el departamento de Chocó, causó estrados de consideración en varias localidades del occidente y centro del país, donde se registran cientos de heridos, decenas de personas desaparecidas bajo los escombros y severas afectaciones en redes viales, hospitales y servicios básicos. Unidades de socorro, personal militar y equipos especializados de rescate trabajan a contrarreloj en la búsqueda de supervivientes.
Con la declaración del estado de excepción, el Ejecutivo busca liberar recursos presupuestarios de forma expedita, facilitar la logística de rescate y solicitar cooperación internacional. Las autoridades instaron a la población a seguir las medidas de evacuación en zonas de riesgo ante la persistencia de réplicas de alta intensidad.














































