Luego de que el año 2021 la Ley de Cuidados Paliativos Universal entrara en vigencia, ampliando esta prestación que anteriormente era exclusiva para pacientes oncológicos a todo paciente con pronóstico de vida menor a un año, el Programa de Cuidados Paliativos del Hospital Biprovincial Quillota Petorca se ha visto altamente demandado por la comunidad, atendiendo actualmente a 420 pacientes en control en Policlínico y 65 pacientes en domicilio, cifra dinámica pues permanentemente se generan ingresos y decesos de usuarios del Programa.
En dicho contexto de demanda creciente, el personal multidisciplinario a cargo del Programa de Cuidados Paliativos del Hospital Biprovincial se encuentra implementando un Plan de Mejoras de manera de optimizar e impactar de manera positiva en la atención que se brinda al paciente, pero también a su familia en cuanto son ellos los cuidadores y principal línea de apoyo del paciente con cáncer o con diversas patologías como Enfermedades Pulmonares Obstructivas, fibrosis pulmonares, VIH, enfermedades renales, demencias avanzadas e insuficiencias orgánicas, secuelas vasculares y cardiológicas, entre otros.
Dentro de este plan de mejoras que proyecta el equipo multidisciplinario destaca el inicio de la realización de talleres enfocados en los mismos pacientes y sus cuidadores que recién ingresan al programa. A través de estos talleres, iniciados la última semana de agosto, se les da a conocer el programa, se dan a conocer las prestaciones que éste brinda, se presenta el equipo que les atiende, los canales de comunicación existentes, los procedimientos asociados, además de aspectos de la Ley de Deberes y Derechos del Paciente, entre otros tópicos.
Estos talleres, se realizan en el mismo Hospital para aquellos pacientes que no presentan problemas de movilidad o dependencia, así como para los cuidadores; pudiendo cubrir hasta 21 pacientes a la semana en esta iniciativa que además de entregar herramientas del cuidado que debe recibir el paciente de Paliativos genera lazos y dinámicas entre ellos mismos a través de las experiencias que comparten en estas sesiones, siempre teniendo como norte el bienestar del paciente y del mismo cuidador, ya que el cuidador debe estar en las mejores condiciones para ejercer esta tarea bajo le premisa de que también se debe cuidar al cuidador, evitándoles una sobrecarga tanto física como emocional para resguardar su bienestar.





















































