El Banco Central anunció un cambio en la fabricación de las monedas de $10 y $50, que permitirá reducir de manera importante sus costos de producción sin modificar su valor ni su aceptación como medio de pago. La renovación incorpora una tecnología basada en un núcleo de acero recubierto con distintas capas de metales mediante electricidad, un proceso utilizado desde hace décadas en otros países. La modificación tendrá efectos distintos en cada denominación. La nueva moneda de $50 mantendrá su diseño, diámetro de 25 milímetros y canto, aunque será ligeramente más liviana: pasará de 7 a 6,5 gramos.
En el caso de la moneda de $10, conservará su diseño gráfico, pero será más pequeña, pasando de 21 a 18,7 milímetros, tendrá canto liso y su peso disminuirá de 3,50 a 3,46 gramos. Según explicó Cecilia Feliú, gerenta tesorera del Banco Central, el cambio responde a la necesidad de hacer más eficiente la producción de las monedas de menor denominación.
Fuente: Emol.com –
















































