Desde este mes de agosto comenzó la recaudación de la nueva cotización con rentabilidad protegida, uno de los mecanismos incorporados por la reforma previsional.
El aporte inicial corresponde al 0,9% de las remuneraciones y es de cargo del empleador. Esta tasa aumentará progresivamente y llegará al 1,5% en agosto de 2027.
La recaudación estará a cargo del Instituto de Previsión Social (IPS), que posteriormente transferirá los recursos al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP). Este organismo tendrá la responsabilidad de administrar e invertir los recursos y mantener el registro individual de las cotizaciones.
Según explicaron las autoridades, estos aportes tendrán una rentabilidad protegida, quedando registrados individualmente para cada trabajador. Además, tendrán carácter inembargable y heredable, y al momento de la jubilación se incorporarán al conjunto de recursos destinados a financiar la pensión.
Uno de los principales objetivos es garantizar transparencia. Los trabajadores podrán consultar cuánto han aportado y cuál ha sido la rentabilidad acumulada de sus cotizaciones a través de la plataforma del organismo.
Los primeros registros correspondientes a las cotizaciones realizadas durante agosto estarán disponibles durante septiembre y octubre, mientras que posteriormente se implementará el sistema completo de consulta y seguimiento de los aportes.
Las autoridades destacaron que el Fondo Autónomo de Protección Previsional tendrá un carácter autónomo y técnico, con la misión de velar por la sostenibilidad de los beneficios previsionales en el largo plazo.
















































